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«El ego es el mayor enemigo del networking». Entrevista a Cipri Quintas

Cipri Quintas es socio fundador de la empresa de restauración Grupo Silk y de la agencia de marlketing digital Valor de Ley, y su filosofía de vida es «Dar sin esperar. Recibir y recordar». Precisamente sobre su filosofía de vida aplicada a los negocios es de lo que hablaremos en esta entrevista. ¿Cómo puede ser la digitalización «con corazón»?

Te consideras “posicionador, empresario, talentero y knowmad, pero, sobre todo, persona.” Me parece muy interesante este último apunte porque muchos expertos coinciden en que algunos empresarios se olvidan de las personas en sus procesos de transformación digital. Ponen todos los recursos en la tecnología, pero sin tener en cuenta a las personas que la van a utilizar. ¿Coincides en que se está dando este fenómeno?

Coincido en que, en los últimos años, los negocios están muy centrados en invertir en tecnología y en transformación digital lo cual está muy bien. Por ejemplo, la tecnología es una estupenda herramienta capaz de ayudarnos muchísimo. Pero las personas siempre tienen que estar por encima de todo. A veces, nos olvidamos que las empresas no son nada sin personas. Que están hechas POR personas y, sobre todo, PARA personas. Si perdemos el foco en este hecho tan simple, si olvidamos nuestras necesidades y solo vemos clientes desde el punto de vista del beneficio económico, es que hemos perdido el rumbo. La transformación digital tiene que estar concebida para que los seres humanos tengan una vida más fácil, justa y completa, sino ¿para qué nos sirve? Invertir en ella olvidando a la gente es como construir una casa sin tener en cuenta las necesidades de quienes van a vivir en ella. La tecnología, todo el entorno digital, las redes sociales, la Inteligencia Artificial… tienen que conseguir humanizarnos y no alejarnos de nuestra esencia. En mi opinión, quien olvida esto, no entiende ni cómo son ni cómo serán los negocios del futuro.

A veces, nos olvidamos que las empresas no son nada sin personas. Entrevista a @cipriquintas Clic para tuitear

Se me ha definido de muchas maneras, todas esas que dices, sí, también SEO de personas, conector, conferenciante… pero por lo que trabajo verdaderamente día a día es por ser, no solo persona, sino buena persona. Para mí el éxito consiste en eso: en ser querido.


Algunos directivos nos buscan para crearles herramientas amigables, divertidas, con gamificación… es decir, que se alejen del corporativismo tradicional y que pongan a las personas en el centro. Pero luego nos dicen cosas como “pero que tampoco se lo pasen tan bien, que aquí se viene a trabajar no a jugar”. ¿Sirve de algo transmitir una imagen falsa de “preocupación por el empleado”?

El equipo con el que cuenta una empresa o empresario es lo más importante que tiene. Su mejor inversión. Cuidar a este equipo y conseguir que todos se sientan como parte de una gran familia en el que los miembros reman a unísono es el verdadero reto de un empresario. Si la preocupación es falsa, el equipo se da cuenta y, si perdemos la confianza del equipo, tenemos poca cosa.


En tu libro, “El Libro del Networking” hablas del «networking con corazón». ¿En qué se diferencia del networking habitual que solemos conocer?

Es un concepto basado enteramente en ver a las personas como personas y no como clientes, socios, accionistas, compradores… No es una estrategia, sino una filosofía de vida que, en mi caso, practico desde hace más de 30 años constantemente, tanto en mis relaciones personales como en las profesionales. A diferencia del networking que todos conocemos, el que he llamado #NetworkingConCorazón está basado en crear vínculos, como todo networking que se precie, pero desde el interés sincero.

Es aplicar la inteligencia relacional que todos tenemos en cada acción, en cada persona, y se ha demostrado que esta habilidad es una de las más importantes que podemos adquirir, no solo para ser más felices, que es el objetivo más importante de la vida, sino para tener éxito en los negocios. Es lo que hablábamos antes sobre la confianza, si tus socios, empleados, posibles socios, compañeros y compañeras, confían en ti, te respetan y, sobre todo, te tienen cariño, el networking con corazón está funcionando, tu marca personal tiene buena salud y los beneficios serán numerosos.


Tienes una trayectoria envidiable como emprendedor, ya con 18 montaste tu primera empresa. Según tu experiencia, ¿a qué otras áreas o procesos de la empresa deberían reinventarse o reformularse con urgencia para que también sean “con corazón”?

Como te he contado en la pregunta anterior, creo que “aplicar el corazón” se basa en una completa filosofía de vida que se hace todo el tiempo, que guía todos nuestros pasos y debemos intentar llevar en nuestro ADN. En el networking, se ve mucho mejor puesto que es el ámbito de la empresa donde nos relacionamos con las personas, pero en realidad cualquier área o proceso empresarial creo que debe hacerse siempre con corazón porque es la forma en la que yo entiendo trabajar o gestionar una empresa o cualquier proyecto, sea o no profesional. Llevo haciéndolo así desde los 18 años, cuando monté una pequeña empresa con el director de mi instituto y, como bien dices, ya van más de 30 años. No sé hacerlo de otra manera y así es como quiero que siga siendo.


El ego puede ser un gran enemigo del empresario en cualquier tipo de proceso, sea digital o no. ¿Qué acciones concretas podemos llevar a cabo para apagarlo?

El ego es el mayor enemigo del networking. A veces, apartarlo puede parecernos un gran trabajo. Las redes sociales muchas veces son usadas como plataformas para alimentar el ego. Solo compartir nuestra foto, para enseñar a los demás lo que hacemos, sin pensar en cómo eso ayudará a quienes nos ven; en definitiva, sin poner foco a los demás. A veces, no nos damos cuenta de que, si subimos a una montaña muy alta y nos hacemos un selfie, nuestra cara está tapando el paisaje, ¿qué es entonces lo que queremos que se vea? ¿El paisaje, para que otros, que no han subido la montaña se deleiten con él, o nuestra cara, mostrando que lo importante es que somos nosotros los que hemos realizado la proeza? Esta metáfora es muy clara para ver cómo funciona el ego. Y, por supuesto, es un gran problema para los empresarios, casi diría el mayor de todos.

El ego es el mayor enemigo del networking. Entrevista a @cipriquintas Clic para tuitear

Respecto a las acciones, yo empezaría por preguntarnos, antes de realizarlas si estamos sirviendo a los demás, si estamos poniendo el foco en el resto o si, esa acción concreta, realmente solo quiere mostrar lo buenos o maravillosos que somos. Si la respuesta al final es esta última, hay que cambiar la acción. Poco a poco, este ejercicio de preguntarnos se vuelve automático y, para entonces, ya nos habremos dado cuenta de que poniendo el foco en los demás, no solo encontramos mayores recompensas y un feedback más positivo, sino que hemos hecho una tremenda inversión en nuestra marca, sea corporativa o personal, que al final van más ligadas de lo que parece porque una marca difícilmente es fiable si el empresario que tiene detrás tiene una marca personal que no evoca confianza.


También te defines a ti mismo como “SEO de personas”, ¿en qué consiste este término?

Me considero un conector de personas porque tengo la habilidad (trabajada durante años) de saber intuir en qué pueden ayudarse unas personas a otras, para después, ponerlas en contacto. Es fascinante y me permite poner en práctica el conocimiento de todas esas personas que he ido conociendo, pues creo que todas tienen algo interesante, que el verdadero riesgo de la vida es no conocer a las personas. Siempre se destaca que tengo una agenda de más de 8.000 contactos, llama la atención porque es un número grande, pero el número, en realidad, es lo de menos. Esas personas, sean diez o sean 8.000, estarían dispuestas a descolgarme el teléfono y lo harían con cariño, con una sonrisa. Por eso, muchas veces sé que algunas de ellas pueden ayudarse mutuamente y así se ha cumplido en muchas ocasiones, algunas de ellas las cuento en El Libro del Networking.

No solo en lo personal (soy orgulloso “padrino” de muchas parejas felizmente enamoradas), también en lo profesional, he visto nacer maravillosos negocios que se han creado porque me he dedicado a hacer ese particular “SEO” uniendo a dos o más personas que intuía que iban a encajar. Pero en realidad no tiene tanto mérito; lo único que hago es poner el foco en ellos. Cuando hay buenas personas detrás con intenciones puras y dispuestos a ayudarse mutuamente, siempre pasan cosas.

Cuando hay buenas personas detrás con intenciones puras y dispuestos a ayudarse mutuamente, siempre pasan cosas. Entrevista a @cipriquintas Clic para tuitear


Y por último, nuestra pregunta imprescindible ¿Qué es para ti innovar?

Innovar es para mí renovarse, reinventarse constantemente. También lo considero un elemento esencial para que cualquier negocio sobreviva, y más en estos tiempos en los que todo cambia rápidamente. Y, sobre todo, es no tener miedo a ello, al cambio, a lo nuevo porque para mí cambio no significa pérdida, sino oportunidad. Y te lo dice una persona que ha fracasado muchas veces, pero siempre me he levantado de nuevo y he aprendido algo de ello. A veces pienso que soy el resultado de mis fracasos más de que mis éxitos. Lo que ocurre es que siempre intento caer hacia adelante, no hacía atrás.

Eso es la vida, seguir un camino, no rendirse, adaptarse a lo nuevo e intentar, si es posible, ser innovadores. Cada vez que hemos abierto uno de mis restaurantes, como los del Grupo Silk, hemos corrido un gran riesgo; cuando montamos Valor de Ley, una de las primeras agencias de marketing digital en España, cuando el marketing digital entonces no estaba muy valorado en España, sabíamos que estábamos innovando y que lo estábamos haciendo a un precio alto: nos podía salir mal. Nunca olvido que soy el resultado de los maravillosos socios y compañeros que tengo y he tenido en mi vida, ellos son el fruto de mis éxitos, aunque los fracasos son solo míos, dado que siempre he podido elegir.

Pero al final lo que pasa es que nadie se acuerda de si sale bien o sale mal; si se tienen ideas, buena voluntad, personas dispuestas a creer en nuestro proyecto, si se actúa desde la buena fe, en equipo y desde la transparencia, de una forma o de otra, siempre acaba saliendo bien.

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