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Gestión de riesgos: oportunidades y desafíos post Covid-19

Gestión de la crisis

Promediando el año 2020 la mayoría de los objetivos planteados por las empresas durante el año anterior han quedado truncados, postergados o simplemente bajo la incertidumbre de la indefinición. Es claro que no todos los años se declara una pandemia como la del COVID-19, afectando a la casi totalidad de los países del mundo, sus economía y libertades.
Sin embargo, este problema de escala mundial deja entrever dos situaciones que serán recordadas como estandartes del mismo y que lamentablemente son típicas en muchas empresas: No saber a qué nos enfrentamos y la gestión tardía de problemas previsibles.
Las decisiones en la gestión de riesgos deben ser evaluadas, estudiadas y hasta simuladas, por lo que el factor tiempo juega un papel trascendental al respecto. Cuando las mismas están basadas en la premura de resoluciones para intentar evitar daños mayores pero sin la debida prevención y antelación generalmente se cometen errores, muchos de los cuales son irreversibles, ponen en riesgo la vida humana o su completa salud. Es por ello por lo que una buena gestión de riesgos no es aquella que solo tiene un referente cuando la tormenta arrecia y se intenta pararla con loable actitud, sino que la misma debe comenzar mucho antes, trabajado en la identificación de riesgos y evaluando sus potenciales consecuencias como así también destinando los recursos de una manera estratégica en el tiempo preciso.

Desafíos que enfrentamos

Los problemas que han sido visibilizados por la pandemia no se limitan al ámbito infectológico. En este sentido una visión acotada en términos de gestión de riesgos podría traducirse también en consecuencias irreversibles.
Cuando observamos los problemas que ha generado en los países más afectados con una mirada más amplia podemos notar otros temas relevantes, como ser:
Falta de previsión como lo demuestran la insuficiencia de infraestructura, insumos e incluso personal calificado, carencia de estrategias en el abordaje de poblaciones no habituadas a las nuevas tecnologías o manejo de la información deficiente y su consecuente mala comunicación, entre otros.
Las empresas no escapan a esta problemática y es por ello por lo que ante el contexto actual muchas recién ahora comienzan a trabajar en ver cómo adecuarse a tal situación. La historia se repite, la incertidumbre y el apuro en la búsqueda de resultados lleva a tomar decisiones apresuradas y no siempre correctas, los presupuestos sufren ajustes o asignación de partidas extraordinarias no siempre correctamente evaluadas y muchas veces hasta sobreestimadas basadas en el temor o el apuro, y finalmente una cierta proporción de estas quedan definitivamente fuera del mercado por no poder adaptarse o llegar tarde respecto a su competencia.
Es por lo mencionado que la identificación de fuentes de peligro debe entenderse bajo una vision de amplio espectro, sistémica y holística. No debemos esperar a ver para actuar. Es necesario aprender a prever a qué nos podemos enfrentar y trabajar en consecuencia, anticipándonos en el tiempo a su ocurrencia.

Gestión tardía de sucesos previsibles​

Como se puede apreciar, la gestión de riesgos es compleja. La misma debe contar con políticas que las respalden, asignación de recursos acorde a la magnitud de los peligros potenciales asociados y estar inmersa dentro de un contexto de previsión buscando la mejora continua. Pero además, las personas responsables de tomar decisiones administrativas y operativas en todas sus fases deben asumir la responsabilidad de propiciarla y llevarla delante de manera sistemática, con la asesoría de los expertos que se requieran, entendiendo que de ellos depende más que la economía de un gobierno o empresa, esto es la salud y seguridad de las personas que tiene a su cargo.

Tips de actuación para trabajar en el contexto actual

Si bien es cierto que la planificación y trabajo en prevención se deben atender con antelación, tal verdad no debe desalentar los trabajos actuales en la materia y por el contrario tomar esta realidad como punto de partida para darle un giro a la gestión de riesgos. A continuación se detallan una serie de recomendaciones para que las empresas y organizaciones puedan comenzar su camino de mejora continua, tomando como disparador el contexto actual:

  • Planifique las acciones a tomar. Independientemente de la actividad y la magnitud de la empresa u organización, la planificación debe ser encarada por la dirección. Estará presente en las distintas áreas, contando con un referente COVID-19 en cada una como nexo entre esta y la dirección. Todos conformarán el comité de emergencia COVID-19. De esta manera la comunicación será clara y centralizada, como así también la toma de decisiones, ya que muchas deberán ser intersectoriales. 
  • Se deberá generar y mantener actualizada una matriz legislativa que abarque todo lo relacionado a la pandemia en términos generales y particulares de la actividad.
  • La identificación de peligros asociados no debe limitarse al uso de “tapabocas” o distanciamiento, sino que deberá ser amplia y contemplar situaciones tales como: falta de entrega de proveedores de insumos básicos, potencial cuarentena de cierta parte de la empresa u organización por la detección de un caso sospechoso, compra de insumos sin las certificaciones correspondientes, etc.
  • Evaluar los riesgos asociados a las fuentes de peligro y tratar de buscar soluciones aplicables (en tiempo y forma) pero que además prevean cambios organizacionales sostenibles en el tiempo, evitando así un exceso de costos específico por el contexto actual. Un claro ejemplo puede ser la incorporación de plataformas virtuales para las capacitaciones.
  • Contar con el asesoramiento de profesionales en Salud y Seguridad del Trabajo, Medicina Laboral y aquellos específicos a la actividad.

Gestión de riesgos para la toma de decisión anticipada

Las amenazas son parte de la vida. Están ahí. Pueden producirse y afectar a cualquiera en el momento menos esperado. Sin embargo, las organizaciones tienen que elaborar modelos de respuesta que les permita reaccionar con la mayor rapidez posible para evitar o  minimizar, en la medida de lo posible, los daños. En este contexto sin precedentes, es clave contar con un marco para la gestión de riesgos, que facilite la toma de decisión anticipada en momentos de incertidumbre. La pandemia de COVID-19 nos pondrá inevitablemente en un lugar destacado de la historia. Está en nosotros aprender y tomar todo aquello que nos deja, como lo han hechos otras generaciones en sus contextos, para en este caso dar un salto definitivo de calidad y seguridad en la gestión de nuestros gobiernos, empresas y familias.

Licenciado en Higiene y Seguridad del Trabajo. 

Universidad Nacional de Tres de Febrero

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